La Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa de referencia a un rango de 3.75% a 4.00%, en lo que representa su primer aumento en tres años. El ajuste, aprobado por unanimidad, busca reforzar el combate contra una inflación que continúa por encima del objetivo del banco central.
Durante el anuncio, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, señaló que la institución mantendrá una postura restrictiva mientras persistan las presiones sobre los precios. En su comunicado, el organismo eliminó la referencia a que parte de la inflación obedecía a choques de oferta.
La Fed ahora estima que la inflación PCE cerrará 2026 en 3.7%, ligeramente por encima del 3.6% proyectado en junio.
Las nuevas previsiones también apuntan a más movimientos antes de terminar el año. De los 18 integrantes, 12 anticipan otra subida de 25 puntos base, cuatro contemplan dos incrementos adicionales y dos consideran que no serán necesarios más ajustes.
Warsh, quien asumió el cargo en mayo, ha reiterado que su prioridad será regresar la inflación al objetivo de 2%, sin perder de vista la evolución económica.

