La industria alimentaria mexicana está de luto. Este 16 de septiembre se dio a conocer la muerte de Vicente López Rodea, presidente del Consejo de Grupo La Costeña y uno de los empresarios que dieron continuidad a la expansión de una de las compañías de alimentos más reconocidas del país.
Hijo de Vicente López Resines, fundador de La Costeña, López Rodea asumió parte del legado familiar y participó activamente en organismos empresariales como la Cámara Nacional de la Industria de Conservas Alimenticias (Canainca) y la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin).
La historia de La Costeña comenzó en 1923, en Tlatelolco, Ciudad de México, donde inició operaciones con el envasado de chiles. Con el paso de las décadas, la empresa amplió su portafolio y capacidad productiva hasta consolidarse en la industria de alimentos procesados.
Uno de los puntos clave de su crecimiento fue la apertura, en 1971, de su planta de Ecatepec, Estado de México, instalación que se convirtió en uno de los principales centros de producción de la compañía.

