La revisión del Tratado de Libre Comercio (T-MEC) entre México, Canadá y Estados Unidos no será fácil y sufrirá por las presiones arancelarias alrededor del acuerdo comercial.
“México está en un proceso de revisión del T-MEC que sólo es eso: un proceso de revisión dentro de las reglas del tratado, y ese proceso de revisión tiene dos posibles resultados: es que sea una revisión conjunta y sea por 16 años y nos vemos en 2042, pero es el más probable no vamos a llegar ahí fácil pero sí hay elementos para llegar ahí”, aseguró Víctor Gómez, director de Análisis Económico de Finamex.
En conferencia de prensa, el directivo estimó que si bien habrá mucho ruido político, principalmente por el presidente Donald Trump, en realidad ante la estructura del tratado, los canales de revisión y los elementos estructurales de las economías existen dos escenarios, el primero es que se resuelva de manera prolongada generando incertidumbre y volatilidad; y el segundo es que haya un proceso de revisión de varios años que ponga que generé más riesgos como se vio en 2025.

“Si no se logran poner de acuerdo en 2036 se acaba, pero algo muy importante es que no hay un riesgo de que el tratado se rompa en términos estrictos”, afirmó.
Respecto a los temas de discusión en las mesas de análisis del tratado, Gómez señaló que el sector energético, el de salud y de agroquímica serán los más importantes y de mayor trascendencia, a la par que la discusión también se centrará en las reglas de origen de muchos productos.
Recordó que el proceso de consultas inició el año pasado y que está en vías de concluir, en donde se realizaron 1500 a varios actores interesados en EU, quienes pidieron que el tratado se quede como está.
“El reclamo central de Estados Unidos en la revisión va a ser cómo incrementamos las reglas de origen”, señaló.
El directivo de Finamex advirtió que uno de los principales obstáculos para México es que el país cumpla con las reglas de origen e incorporarlas en procesos de manufactura y en cuestiones energéticas.
