El Día del Padre es una celebración de presencia: la del papá que acompaña, que cuida, que construye. Pero en México, enfermedades como la diabetes, los padecimientos cardiovasculares y el cáncer de próstata avanzan de forma silenciosa y amenazan precisamente eso: la posibilidad de los padres de seguir estando. La buena noticia es que la mayoría de estos padecimientos son prevenibles o controlables si se detectan a tiempo.
En este contexto, es de vital importancia que la prevención se asuma como un componente central para el cuidado de la salud masculina, no solo desde el ámbito individual, sino como una responsabilidad compartida entre pacientes, familias e instituciones.
“El principal reto en la salud de los papás no es únicamente tratar la enfermedad, sino anticiparnos a ella. Muchos de los padecimientos que hoy afectan a los padres de familia se pueden prevenir o controlar si se detectan a tiempo. Como institución de salud, tenemos la responsabilidad de facilitar ese proceso y acercar la atención médica antes de que aparezcan las complicaciones”, señaló Mafalda Hurtado, directora Médica de Auna México.
Por ejemplo, la prevalencia de enfermedad cardiovascular con diagnóstico médico previo en hombres es de 4.9%, y la de diabetes de 9.8%.[1] Sin embargo, estas cifras subestiman la realidad: el 41% de los hombres que viven con diabetes en México desconocen su condición[2], y casi el 50% de quienes tienen hipertensión arterial —principal detonador de los problemas del corazón— tampoco cuentan con un diagnóstico.[3]
Esto significa que miles de papás conviven a diario con padecimientos que no saben que tienen, y que sus familias tampoco pueden anticipar.
La diabetes, además, se asocia con un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, lo que hace aún más urgente que los papás acudan al médico al menos una vez al año. Un análisis general de salud —que incluya niveles de glucosa, colesterol y otros indicadores clave— puede ser el primer paso para mantenerse presente en los momentos que importan. “La prevención no puede esperar: una revisión a tiempo puede salvar vidas”, enfatizó Mafalda Hurtado.
Otro padecimiento que es la principal causa de muerte por cáncer en hombres mayores de 60 años en México es el cáncer de próstata, con una tasa cercana a 97.9 fallecimientos por cada 100 mil habitantes[4]. Y uno de sus rasgos más peligrosos es precisamente que no avisa: en sus etapas iniciales, no suele presentar síntomas.
“Cuando hablamos de cáncer de próstata, debemos hablar de una visita médica al urólogo. Muchas veces son las esposas e hijos quienes alientan a los papás a visitar el especialista. Esa iniciativa familiar puede marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y uno tardío, con consecuencias humanas y económicas muy difíciles de enfrentar”, destacó Mafalda Hurtado.
Dado que el cáncer de próstata no suele presentar síntomas en sus etapas iniciales, detectarlo a tiempo es fundamental. Las opciones de detección temprana —la prueba del antígeno prostático específico (PSA) y el examen digital rectal (DRE)— son accesibles y pueden salvar vidas[5]. Por ello, es clave que cada paciente dialogue con su especialista para evaluar los beneficios y consideraciones de cada estudio y así asegurar un diagnóstico oportuno y preciso.
Recomendaciones para los papás este Día del Padre:
● Agenda una revisión médica anual — y hazla este mes
● Visita a tu dentista una vez al año.
● Realiza 30 minutos de actividad física diariamente
● Habla con tu médico sobre la prueba de PSA si tienes más de 50 años
● Cuida tu salud mental con la misma atención que la física
● Dedica tiempo a actividades de recreación y disfrute.
● Deja que tu familia sea tu motivación para prevenir
“Cuidar la salud de los padres va mucho más allá del bienestar individual. Cuando un papá se cuida, se mantiene presente y fortalece su capacidad de acompañar a su familia. En Auna entendemos que la prevención no es solo una recomendación médica: es una decisión que transforma vidas”, concluyó Hurtado.

