Hablar de inflación, ahorro, crédito o finanzas personales no siempre resulta sencillo. Hace dos décadas, el Museo Interactivo de Economía (MIDE) nació precisamente con la idea de acercar estos conceptos a la vida cotidiana y demostrar que la economía no es un tema exclusivo de especialistas.
El MIDE abrió sus puertas el 14 de julio de 2006 en el Antiguo Convento de Betlemitas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y se convirtió en el primer museo interactivo dedicado a la economía en el mundo. Su creación partió de una iniciativa del Banco de México para explicar cómo las decisiones económicas y financieras están presentes en la vida de cualquier persona.
A 20 años de su apertura, el museo entra en una nueva etapa. Silvia Singer, directora general del MIDE, destacó que la institución ha evolucionado al mismo ritmo que las preguntas, preocupaciones y hábitos de las personas.
“Invertir en conocimiento, educación y personas siempre es una buena decisión”, señaló Singer al reflexionar sobre el aniversario y el camino recorrido por el museo.
¿Por qué visitar el MIDE?
La propuesta del museo parte de situaciones cotidianas: qué comprar, cuánto ahorrar, cuándo utilizar un crédito, cómo enfrentar un imprevisto o cómo administrar mejor los recursos disponibles.
A través de exposiciones, talleres, juegos, charlas y experiencias interactivas, el MIDE aborda temas como inflación, movimiento de precios, poder adquisitivo, ahorro, emprendimiento, finanzas personales, consumo responsable y prevención de riesgos.
La intención no es solamente explicar conceptos, sino ayudar a que los visitantes comprendan cómo sus decisiones tienen efectos en su bienestar financiero y en su entorno.
De ahorro e inflación a inteligencia artificial
La renovación por sus 20 años también incorpora nuevos temas.
El museo comenzó a ampliar sus contenidos hacia áreas como inteligencia artificial, sostenibilidad, transformación tecnológica y bienestar financiero, con la intención de explicar cómo estos cambios impactan el trabajo, el consumo y la forma en que las personas toman decisiones.
Para Singer, esta evolución no significa dejar atrás la esencia del museo, sino adaptar su propuesta a una sociedad que ha cambiado profundamente en la manera de aprender, trabajar, consumir y relacionarse con el dinero.
Más de 100 mil personas en programas educativos
Además de sus salas de exposición, el MIDE cuenta con un programa educativo que incluye talleres, obras de teatro, recorridos, juegos y actividades especializadas.
Su Foro Educativo reúne cada año a más de 90 especialistas provenientes de universidades, centros de investigación e instituciones públicas y privadas.
A lo largo de su trayectoria, más de 100 mil personas han participado en sus programas presenciales, con temas que van desde economía y finanzas hasta ciencia de datos, matemáticas, estadística y economía del comportamiento.
Un museo dentro de un edificio con casi 250 años
La sede también forma parte de la experiencia.
Antes de convertirse en museo, el Antiguo Convento de Betlemitas tuvo distintas funciones: fue convento, hospital, escuela, cuartel, hotel y vecindad.
El inmueble fue declarado Monumento Histórico en 1950 y adquirido por el Banco de México en 1990. Tres años después comenzó su restauración y posteriormente se definió su nueva vocación como sede del MIDE.
Dos décadas después, el museo mantiene la misma idea con la que comenzó: hacer que la economía sea más cercana y entendible para cualquier persona.
Y quizá ahí está su principal utilidad: recordar que ahorrar, usar una tarjeta de crédito, decidir qué comprar o prepararse para una emergencia también son decisiones económicas.
