La inteligencia artificial está reduciendo el tiempo necesario para encontrar fallas de software y podría obligar a las empresas a acelerar sus procesos de actualización y respuesta ante riesgos digitales.
Un sistema autónomo desarrollado por Palo Alto Networks identificó 14,090 vulnerabilidades previamente desconocidas después de analizar 3,915 proyectos de software de código abierto durante un periodo de dos meses.
El dato más relevante para las organizaciones es que 99.4% de las fallas encontradas no habían sido reportadas públicamente, mientras que cerca de 40% fueron clasificadas con severidad alta o crítica, de acuerdo con la escala CVSS 4.0.
El sistema, denominado Network and Open-Source Vulnerability Analyzer (NOVA), utiliza inteligencia artificial para realizar de manera autónoma buena parte del trabajo que tradicionalmente requiere especialistas en seguridad: revisar código fuente, detectar posibles vulnerabilidades, validarlas y preparar reportes para los desarrolladores.
También puede generar pruebas de concepto y proponer posibles parches o recomendaciones defensivas.
El riesgo también está en la cadena de suministro
Uno de los hallazgos con mayores implicaciones para las empresas se encuentra en el software que utilizan de terceros.
NOVA detectó 5,421 hallazgos relacionados con la cadena de suministro, incluidos 1,280 problemas dentro de paquetes utilizados como dependencias por otros programas.
Estas vulnerabilidades generaron 4,141 exposiciones en aplicaciones posteriores, lo que muestra cómo una falla localizada en una biblioteca de código abierto puede extenderse hacia múltiples productos y organizaciones que dependen de ella.
En 2,776 de esas rutas, el sistema logró validar la exposición mediante pruebas de concepto funcionales.
Otro cambio importante está en el tipo de problemas que la IA puede detectar. El 92% de los hallazgos correspondió a vulnerabilidades de lógica o semánticas, como fallas de autorización, control de acceso, inyección de código o falsificación de solicitudes del lado del servidor.
Estos errores tradicionalmente requieren una mayor intervención humana que otras fallas susceptibles de ser encontradas mediante herramientas automatizadas.
Empresas tendrán menos tiempo para reaccionar
La investigación plantea un nuevo reto para los negocios: si la inteligencia artificial puede descubrir y validar vulnerabilidades en días, el margen entre encontrar una falla y que pueda ser aprovechada también podría reducirse.
Esto obligaría a las organizaciones a fortalecer sus procesos de actualización, validación y mitigación de riesgos, especialmente cuando utilizan software de código abierto o componentes desarrollados por terceros.
Palo Alto Networks advierte, sin embargo, que la intervención humana seguirá siendo necesaria para confirmar hallazgos, priorizar riesgos y coordinar la divulgación responsable.
La diferencia es que ahora los especialistas podrían enfrentarse a un volumen de vulnerabilidades mucho mayor y a ventanas de respuesta cada vez más cortas.
