La Copa Mundial de Futbol 2026 no solo representa una oportunidad para el turismo mexicano, sino también un importante impulso para la recaudación fiscal y la actividad empresarial. De acuerdo con el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), el evento podría generar una derrama económica superior a 1,030 millones de dólares gracias a la llegada de más de 800 mil visitantes al país.
Ludivina Leija Rodríguez, presidenta del IMCP, señaló que los beneficios económicos se concentrarán en sectores como hospedaje, restaurantes, entretenimiento, transporte y servicios aeroportuarios, particularmente por los ingresos asociados a la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA). Además, destacó que el efecto multiplicador alcanzará a miles de micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas con la cadena de servicios.
Sin embargo, el evento también se perfila como una prueba para la autoridad fiscal. Durante una conferencia conjunta con representantes del Servicio de Administración Tributaria (SAT), funcionarios advirtieron que reforzarán la vigilancia sobre esquemas de evasión fiscal y operaciones simuladas.
Gari Flores Hernández González, administrador general de Recaudación del SAT, informó que actualmente existen alrededor de 14 mil empresas identificadas como factureras. Tan solo en 2026 se han detectado 300 nuevas compañías dedicadas a emitir comprobantes fiscales por operaciones inexistentes, cifra que triplica las 100 detectadas en el mismo periodo de 2025.
El funcionario enfatizó que la fiscalización no solo alcanzará a quienes emiten facturas falsas, sino también a las empresas que las utilizan para deducir gastos. Por ello, recomendó revisar la contabilidad de manera periódica y conservar evidencia documental que respalde cada operación comercial.
En paralelo, el SAT recordó que los futbolistas extranjeros que participen en partidos disputados en territorio mexicano estarán sujetos al pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), conforme a la legislación vigente, y podrían ser objeto de revisiones posteriores en caso de incumplimiento.
Para los especialistas, el Mundial 2026 representa una combinación de crecimiento económico y mayor supervisión fiscal, en un contexto donde la autoridad busca ampliar la base tributaria y combatir con mayor eficacia los esquemas de simulación que afectan la recaudación federal.

