La economía mexicana habría arrancado 2026 con un desempeño débil, luego de que estimaciones de Banamex anticiparan una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre del año, en línea con señales de desaceleración en la actividad productiva.
De acuerdo con su Reporte Económico Diario, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró un avance mensual de 0.5% en febrero y de 0.0% en marzo, en cifras desestacionalizadas. Este comportamiento implicaría una caída trimestral del PIB cercana a -0.4%, lo que confirmaría un inicio de año con menor dinamismo respecto a periodos previos.
El análisis también advierte que, pese a los esfuerzos gubernamentales para contener la inflación, persisten presiones en el consumo. Aunque el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) mantiene el precio de la canasta básica en alrededor de 910 pesos, el impacto ha sido limitado, ya que algunos productos genéricos continúan al alza, afectando principalmente a los hogares de menores ingresos.
En contraste, ciertos indicadores de demanda interna muestran resiliencia. Durante febrero, los principales sistemas de transporte urbano movilizaron a 238.5 millones de pasajeros, lo que representó un incremento anual de 3.1%, reflejando una recuperación parcial en la movilidad y el consumo.
El entorno externo añade presión adicional. Factores como la volatilidad en mercados financieros y tensiones geopolíticas globales continúan generando incertidumbre, lo que podría incidir en la inversión y el crecimiento económico de México en los próximos meses.

